
Sobre el libro: El arma del Tercer Templo
Investigación documental sobre el programa nuclear israelí, Dimona, la ambigüedad nuclear, la Opción Sansón y la cultura estratégica de Israel.
Doctrinas que deben separarse
La expresión Opción Sansón ha terminado asociándose, en el debate público, con decisiones y procedimientos que pertenecen a ámbitos diferentes. La confusión produce una falsa impresión de continuidad: cualquier ataque preventivo, operación clandestina o orden destinada a impedir un secuestro aparece como manifestación de una misma voluntad de destrucción. La investigación exige separar los conceptos antes de examinar sus posibles relaciones. La denominada Doctrina Begin pertenece al terreno preventivo. Se asocia con el principio formulado tras el ataque israelí contra el reactor iraquí de Osirak en 1981: ningún adversario regional debería adquirir armas nucleares capaces de amenazar la existencia de Israel. Su lógica dirige la fuerza contra la capacidad emergente de otro Estado antes de que pueda convertirse en amenaza operativa. La…
La conexión israelí
En septiembre de 1977, dos años antes del destello, la Casa Blanca había tratado de averiguar hasta dónde llegaba la cooperación nuclear entre Israel y Sudáfrica. La preocupación estadounidense no nació después del incidente para completar una teoría. Los documentos muestran que existía con anterioridad. Washington disponía de información sobre intercambios de materiales y sobre una relación militar que se había estrechado a medida que ambos países sufrían aislamiento internacional. El embajador Samuel Lewis pidió a los responsables israelíes información completa. El Gobierno de Menájem Begin negó que hubiera colaboración con Sudáfrica en el diseño de armas o explosivos nucleares. La respuesta evitó describir otras formas de cooperación, como el intercambio de materiales, conocimientos o ayuda logística. Los funcionarios…
Los hombres que deciden el umbral
La doctrina nuclear se describe casi siempre en columnas: kilotones, alcances, número estimado de lanzadores. Es un lenguaje que se lee bien y no deja huella. Debajo hay una persona con un teléfono. Alguien tiene que leer partes incompletos, decidir si el ejército convencional aún puede sostenerse y establecer, sin ningún manual que lo ayude, en qué momento exacto un Estado deja de estar perdiendo una guerra y empieza a desaparecer. En Israel, ese juicio está atravesado por una memoria histórica que no puede reducirse a propaganda. La destrucción de las comunidades judías de Europa ocurrió dentro de la vida de la generación fundadora. Las fronteras de 1948 parecían demasiado estrechas para absorber una derrota. Las garantías extranjeras habían fallado antes de que existiera el Estado y podían volver a fallar cuando más se necesitaran.
La demostración que no ocurrió
La idea de una demostración nuclear pertenece a una zona intermedia entre la disuasión y el uso. Quien la propone pretende evitar la destrucción de una ciudad y, al mismo tiempo, cruzar el límite que separa la amenaza de la explosión real. El desierto, el mar o una zona escasamente poblada se convierten en escenario de una advertencia cuyo destinatario no puede dudar de la tecnología mostrada. La ausencia de víctimas inmediatas no elimina el acto militar ni su capacidad para desencadenar una respuesta. Israel había contemplado una posibilidad semejante antes de la guerra de 1967. La Operación Shimshon, conocida mediante el testimonio de Itzhak Yaakov y documentos posteriores, preveía preparar un dispositivo para detonarlo en el Sinaí si la ofensiva árabe amenazaba con destruir el Estado. La guerra terminó con una victoria convencional…
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Sala de situación documental
Asistente sobre Dimona, la Opción Sansón, la ambigüedad nuclear, la Doctrina Begin y la Directiva Aníbal.
Las respuestas proceden de un corpus documental seleccionado y no reproducen la obra completa.





